lunes, 12 de enero de 2009

.- Cómo o bajo que razones se explica el matrimonio de ISabel I y Fernando II?


Esta pregunta está hecha en la pagina de educahistoria espero que le sirva lo que se va a publicar


Ya desde los tres años, Isabel había estado comprometida con Fernando, hijo de Juan II de Aragón.
Sin embargo, Enrique IV rompió, seis años más tarde, este acuerdo para comprometerla con Carlos, príncipe de Viana. El matrimonio no llegó a consolidarse, por la férrea oposición de Juan II de Aragón.
También fueron infructuosos los intentos de Enrique IV por desposar a su hermana Isabel con el rey Alfonso V de Portugal. En 1464, logró reunirlos a ambos en el Monasterio de Guadalupe, pero ella le rechazó, debido a la diferencia de edad entre ambos.
Más tarde, cuando contaba 16 años, Isabel fue comprometida con don Pedro Girón, Maestre de Calatrava y hermano de don Juan Pacheco. Isabel rogó al cielo para que no llegaran a celebrarse los esponsales con este varón de 43 años. Don Pedro murió de un ataque de apendicitis, mientras realizaba el trayecto para encontrarse con su prometida.
El 18 de septiembre de 1468, Isabel fue proclamada Princesa de Asturias, por medio de la Concordia de los Toros de Guisando, revocando Enrique IV de este modo, el anterior nombramiento de su hija Juana. Tras la ceremonia, Isabel pasó a vivir en Ocaña, en contacto estrecho con la Corte. Enrique IV convino el enlace entre Isabel y el rey Alfonso V de Portugal, ya que en el Tratado de los Toros de Guisando se había acordado que el matrimonio de Isabel debía celebrarse con la aprobación del monarca castellano. La propuesta entrañaba una trampa para casar a su hija Juana con Juan II de Portugal, hijo de Alfonso V de Portugal. De esta manera, Isabel sería trasladada al reino vecino y, a la muerte de su esposo, el trono de Portugal y de Castilla pasarían a Juan II de Portugal y su esposa, Juana la Beltraneja.
Ante la negativa de Isabel, el rey trató de que se desposara con el duque de Guyena, hermano de Luis XI de Francia; pretendía emparentarla con Francia y alejarla así del trono de Castilla y León. De nuevo Isabel se negó. El monarca francés, entonces, pidió la mano de Juana para su hermano, el duque de Guyena. Los esponsales se realizaron en Medina del Campo, (1470), pero el duque murió en 1470, antes de conocer a la novia.
Juan II de Aragón, mientras, trató de negociar en secreto con Isabel la boda con su hijo Fernando. Isabel consideró que era el mejor candidato para esposo, pero había un problema legal para contraer matrimonio: eran primos (sus abuelos, Fernando de Antequera y Enrique III, eran hermanos). Necesitaban, por tanto, una bula papal que les exonerara de esta consanguinidad. El Papa, sin embargo, no llegó a firmar este documento, temeroso de las posibles consecuencias negativas que ese acto podría traerle (al atraerse las antipatías de los reinos de Castilla, Portugal y Francia, interesados todos ellos en desposar a la princesa Isabel con otro pretendiente).
Sin embargo, el Papa era proclive a esta unión conyugal, por atraerse a la princesa Isabel, una mujer de marcardo carácter religioso, debido a la amenaza que representaban los árabes a sus Estados Pontificios. Por ese motivo, ordenó a don Rodrigo Borgia dirigirse a España como legado papal para facilitar este enlace.
Isabel I, en un cuadro anónimo del Museo del Prado.Los escrúpulos de Isabel para contraer matrimonio sin contar con la autorización papal impedían realizar la ceremonia. Con la connivencia de don Rodrigo Borgia, los novios presentaron una supuesta bula emitida en junio de 1464 por el anterior Papa, Pío II, a favor de Fernando, en el que se le permitía contraer matrimonio con cualquier princesa con la que le uniera un lazo de consanguinidad de hasta tercer grado. Isabel aceptó y se firmaron las capitulaciones matrimoniales de Cervera, el 5 de marzo de 1469. Para los esponsales y ante el temor de que Enrique IV abortara sus planes, en el mes de mayo de 1469 y con la excusa de visitar la tumba de su hermano Alfonso, que reposaba en Ávila, Isabel escapó de Ocaña, donde era custodiada estrechamente por don Juan Pacheco. Por su parte, Fernando atravesó Castilla en secreto, disfrazado de mozo de mula de unos comerciantes. Finalmente el 19 de octubre de 1469 contrajeron matrimonio en el Palacio de los Vivero de Valladolid con Fernando, rey de Sicilia y Príncipe de Gerona.
El matrimonio costó a Isabel el enfrentamiento con su hermanastro, que llegó a paralizar la bula papal de dispensa por parentesco. Finalmente, el 1 de diciembre de 1471 el Papa Sixto IV resolvió las dudas sobre la legalidad canónica de este enlace, por medio de la Bula de Simancas, que dispensaba de consanguinidad a los príncipes Isabel y Fernando.

Guerra Santa

La Guerra Santa es una guerra justificada por razones religiosas, cuyos promotores califican como guerra querida por Dios y que conduce a la salvación eterna de quien muere en ella. Las guerras de religión europeas, las Cruzadas o la Jihad son ejemplos conocidos de Guerra Santa. En los tiempos modernos se ha usado también como un modo de definir diferencias culturales e históricas entre combatientes, sin que sea la religión necesariamente la causa principal (un ejemplo es el conflicto del Ulster).

El concepto de Guerra Santa fue formulado por Agustín de Hipona en su célebre obra La ciudad de Dios contra los paganos. A propósito de la frase del Evangelio de Lucas «y dijo el amo al siervo: Sal a los caminos y a los cercados, y obliga a entrar, para que se llene mi casa» (Lucas, 14, 23), Agustín comenta que si los paganos no quieren comprender las bellezas y verdades del cristianismo, habrá que decidirse a hacerles la guerra[cita requerida].

En el Islam también existe la idea desde los primeros tiempos: en Medina, de los años 624-630 hay una glorificación de las razzias y, en paralelo, en la revelación coránica, su justificación y reglamentación. El Corán, aunque no lo formula de un modo específico ya que el concepto de jihad, que suele traducirse (impropiamente, a juicio de algunos) como guerra santa, es en realidad mucho más amplio, incluye también la acción violenta. De acuerdo con el Corán, la guerra santa debe ser en principio defensiva:

Combatid en el camino de Dios a quienes os combaten, pero no seáis los agresores. Dios no ama a los agresores. Matadlos donde los encontréis, expusadlos de donde os expulsaron.

Corán, 2, 186-187
Sin embargo, otra Sura dice:

Que combatan en el camino de Alá los que truecan la vida inmediata por la vida última. A aquellos que, al combatir en los caminos de Alá son muertos o son vencedores, nosotros les daremos una retribución inmensa.

Corán, 4, 76/74
Defensiva o no, la obligación de la guerra santa es en cualquier caso un tema recurrente en el Corán y ocupa aproximadamente unos 250 de los 6235 versículos. Un aspecto relevante del Islam, aunque sujeto también a interpretaciones, es que divide el mundo en dar-el-Islam («la casa del Islam»), donde habitan los creyentes, y dar-el-jarb («la casa de la guerra»), que sería la residencia de los infieles. Estas dos «casas» estarían en guerra santa permanente, suspendida solo por treguas tácticas. Sin embargo, siempre estarán enfrentadas hasta que todo el orbe se convierta en dar-el-Islam y los fieles de otras religiones sean, en el mejor de los casos, tolerados y sometidos en calidad de dhimmis.


Se ha utilizado la idea de Guerra Santa en épocas diversas y en numerosos conflictos, religiosos o no, normalmente para legitimar intereses geopolíticos o económicos. Son ejemplos clásicos de guerra santa las cruzadas o las guerras católicas contra las consideradas herejías (cátaros, protestantes, etc.). La guerra civil española fue declarada cruzada por Pío XII y así se la denominó oficialmente durante la época de Franco. En el ámbito islámico, muchos conflictos actuales son calificados de yihad en su sentido de combate, de guerra. Las acciones terroristas de carácter islamista son calificadas por sus autores del mismo modo.

Otras religiones como el judaísmo, el hinduismo y el sikhismo también incluyen entre su doctrina el concepto de Guerra Santa.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_santa"

lunes, 5 de enero de 2009

La península ibérica en la Edad Media:

Los primeros núcleos de resistencia cristiana

Tras la rápida conquista musulmana de la mayor parte de la península, en las montañas del norte se comenzaron a organizar núcleos de resistencia cristianos. Hasta el siglo X, estos núcleos simplemente resisten u ocupan zonas despobladas como el norte de la cuenca del Duero. La hegemonía en ese período está en manos de Al-Andalus.

El núcleo asturiano.

En el 722, un noble visigodo, Pelayo, y los indígenas astures derrotan en Covadonga a un ejército expedicionario musulmán. A partir de ese momento comienza a organizarse el reino de Asturias.
Alfonso I (739-757) asume la herencia visigoda. Establece el "Fuero Juzgo" y otros elementos políticos. La emigración hacia el norte de población visigodo-hispanorromana refuerza esta continuidad.

Alfonso II (791-842) establece la capital en Oviedo. Durante su reinado se descubre la tumba del Santiago, origen de la gran peregrinación.

Alfonso III (866-910) lleva la frontera hasta la línea del río Duero, ocupando la cuenca norte ("tierra de nadie"). Se escriben varias crónicas que refuerzan la idea de la continuidad del reino astur-leonés y el reino visigodo. A su muerte se traslada la capital a León.

El núcleo navarro.

La zona pirenaica occidental se hallaba entre el estado franco y Al-Andalus. Tras diversos acontecimientos (Batalla de Roncesvalles contra los francos en el 778) se impuso en el que se denominó reino de Pamplona la dinastía Íñiga.

El núcleo navarro llegó a su apogeo con Sancho 111 el Mayorr. Rey de Navarra entre los años 1000-1035, extendió su poder a Aragón y Castilla. Fue el monarca más poderoso de los reinos cristianos de la Península Ibérica en el s. XI

.El núcleo aragonés.
Zonas de débil poblamiento en el pirineo central. Bajo la influencia primero de los carolingios, después de los navarros. Escasos avances en la reconquista ante el potente núcleo musulmán en torno al valle del Ebro.

El núcleo catalán.
En la zona del norte de la actual Cataluña, el reino franco carolingio estableció la Marca Hispánica. Organizado en condados, pronto el Condado de Barcelona predominó sobre los demás. Vifredo el Velloso reconquistó algunos territorios e inició un proceso de independencia respecto al debilitado reino franco. Ya en el siglo X, los sucesores de Vifredo el Velloso dejaron de prestar el homenaje feudal debido al monarca francés. El condado de Barcelona pasó a ser un ente político independiente

domingo, 4 de enero de 2009

Identidad Cultural

Identidad cultural

Es el sentimiento de identidad de un grupo , o de un individuo, en la medida en la que él o ella es afectado por su pertenencia a tal grupo o cultura.

Está dada por un conjunto de características que permiten distinguir a un grupo humano del resto de la sociedad y por la identificación de un conjunto de elementos que permiten a este grupo autodefinirse como tal. La identidad de un pueblo se manifiesta cuando una persona se reconoce o reconoce a otra persona como miembro de ese pueblo. La identidad cultural no es otra cosa que el reconocimiento de un pueblo como "si mismo".

Construcción de la identidad cultural

Características e ideas comunes pueden ser claras señales de una identidad cultural compartida, pero esencialmente se determina por diferencia: sentimos pertenecer a un grupo, y un grupo se define a sí mismo como tal, al notar y acentuar las diferencias con otros grupos y culturas. Cualquier cultura se define a sí misma en relación, o más precisamente en oposición a otras culturas. La gente que cree pertenecer a la misma cultura, tienen esta idea porque se basan parcialmente en un conjunto de normas comunes, pero la apreciación de tales códigos comunes es posible solamente mediante la confrontación con su ausencia, es decir, con otras culturas.
Sin embargo, la concepción de identidad es para muchos motivo de vergüenza y desconocimiento de sus raíces. De esta manera la dinámica de la auto-definición cultural implica un continuo contacto entre culturas. Más aún, esas relaciones nunca son de igualdad, dado que nunca se manifiestan de manera aislada: la complicada red de relaciones creada por la superposición de relaciones políticas, económicas, científicas y culturales, convierte cualquier relación entre dos culturas en una relación desigual.

El carácter desigual de las relaciones interculturales, es decir, el hecho de que la construcción de la identidad está ligada a relaciones de poder desiguales, implica que la construcción de la identidad pueda considerarse ideológica: al establecer su identidad, una práctica cultural construye, reproduce o subvierte los intereses sociales y las relaciones de poder.
El hecho mismo de que dentro de una cultura o práctica cultural exista la conciencia de una identidad común, implica que también hay un impulso hacia la preservación de esta identidad, hacia la auto-preservación de la cultura. Si la identidad es construida en oposición a los extraños, las intrusiones de otras culturas implican la pérdida de autonomía y por lo tanto la pérdida de identidad. Las convenciones compartidas en las que se basa una identidad son frecuentemente implícitas. Para que el funcionamiento interno de una cultura sea posible, ciertas reglas básicas y significados que subrayan su producción son generalmente dadas por hecho por los participantes.La doxa de una cultura determinada no puede ser objetada (haciéndola en el proceso explícita, en tanto su eficiencia descansa en su carácter implícito) sin desafiar la legitimidad auto-evidente de la cultura y sus productores.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Identidada Nacional

Moisés Sánchez Ludeña
Nuestra identidad es un anciano nostálgico sentado en algún rincón solitario alardeando de sus glorias del pasado, una pila de libros desgastados arrumados en una bodega vieja, un lugar extraño con olor a guardado al que a las nuevas generaciones no les interesa ir.
La palabra “identidad” tiene su origen en el latin “idem” que significa “lo mismo” y, por consiguiente, identidad es el resultado de igualar.
Si hablamos de identidad nacional se podria decir entonces que es el conjunto de características que compartimos todos los ecuatorianos.
Es curioso que cuando se empieza a hablar formalmente de identidad es casi inevitable para la mayoría de los grandes pensadores del país la tendencia de buscarla en el baúl de los recuerdos y a pensar en la poca importancia que la juventud actual le da a la “identidad nacional”, a la historia, a los anacos, a la música folklórica, etc.
Pues, siendo la juventud mayoría en nuestro país, ¿No resulta ilógico decir que a la juventud no le importa la identidad nacional?
Si la mayor parte del país no comparte los mismos rasgos, ya dejó de ser “identidad nacional”.
No se debe confundir raíces con identidad. Tanto a la historia como al folklor se los debe tomar como lo que son: historia y folklor.
Tratar de imponer las costumbres del pasado como nuestra identidad actual es tratar de meter a la fuerza a un joven de 17 años en sus pantalones de cuando tenía cinco.
No tiene sentido seguir fomentando la identidad de pueblo cuando ya se es una ciudad.
Las cosas cambian con el tiempo.
El mundo actual es apresurado e irreverente, muy distinto al de antes.
Un joven que escriba libros o componga canciones al estilo antiguo no sería un artista auténtico que aporte con algo nuevo al país, sería tan solo un imitador, un “JJ” más de los miles que se encuentran a través de todo el Ecuador.
La identidad debe salir espontánea como una reacción a nuestro entorno natural y social actual.
Si las grandes mentes y talentos del país, en lugar de vivir eternamente removiendo la tierra infértil el pasado, se dedicaran a crear nuevas expresiones artísticas, nuevas tecnologías y proyectos de desarrollo social útiles (para no tener que estar acogiendo formulas experimentales del extranjero), nuestra “identidad perdida” no estaría tan perdida.
Pero son más bien personas del ámbito popular como los creadores del “Cholito”, cuyo principal interés es quizá entretener con lo que les ha parecido gracioso del entorno real en el que viven, los que rescatan una identidad real, popular - es verdad, y hasta rozando lo vulgar también -, pero los Eruditos del país en lugar de criticarlos deberían aprender un poquito a asentar, como ellos, los pies sobre la tierra, aunque se ensucien, y ponerse manos a la obra para crear algo de más alto nivel cultural, que nazca del corazón que es de donde brota lo auténtico, y no del pasado, que ya está muerto.

Los hijos del sol

Existen muchas leyendas sobre el Origen de los Incas. Pero en realidad ellos legaron allá por el año 1200 al valle de Urubmaba huyendo de los aymaras.
Hemos seleccionado la Leyenda de Manco Cäpac y Mama Ocllo en una versión oral de un poblador del Cusco, la selección se realizó en vista de los méritos literarios de la narración...
Los hijos del Sol
Como una mujer y un hombre de amores desgraciados, el Sol y la Luna estaban condenados a no encontrarse jamás. Pero existía una profecía que decía que un día ambos se amarían y de ese encuentro nacerían un niño y una niña en el lago Titicaca.

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El día predicho, la Tierra se oscureció y la Luna se unió al Sol. Y los hombres que llegaron al gran lago encontraron allí un hombre apuesto y fuerte junto a una doncella hermosísima. Como padre suyo que era, el dios Sol les había ordenado andar por todo el mundo, y les había entregado una lanza de oro que debían golpear en las rocas que encontraran, para allí donde la vara se hundiera con un solo golpe, levantar una ciudad en honor del Sol.

Los dos Hijos del Sol, acompañados por las gentes del lugar, recorrieron montes, valles, ríos, buscando el sitio donde la roca cedería al primer golpe de la lanza, indicando así el lugar donde fundar la ciudad. Finalmente, en una montaña llamada Huanacauri, la roca cedió, y los Hijos del Sol reunieron allí a los hombres y les hablaron de la riqueza y la pobreza, la paz y la guerra, la justicia y la injusticia...

Y fundaron una ciudad con templos que veneraban al Sol, dador de vida, y con plazas y mercados, huertos y prados: el Cusco.

Los hombres de aquellas tierras, agradecidos, le dieron al Hijo del Sol el nombre de INCA, que significaba en su lengua "príncipe".

sábado, 29 de noviembre de 2008

Examen a libro abierto

Comparto con ustedes un formato de examen que me resultó muy bueno. Esta semana experimenté con un examen a libro abierto y con acceso a Internet. Las consignas tenían las siguientes características:• Examen para responder con libros abiertos. Es obligatorio que cada alumno traiga sus propios libros ( o copias), caso contrario, se les descontará puntos. Si no llega al examen con libro quiere decir que no leyó.• El tiempo es limitado. Definitivamente no hay tiempo para leer durante el examen. El alumno que leyó se dirigirá inmediatamente a donde puede encontrar respuestas.• El examen se responde en Word y se envía al correo del e42. Eso elimina la dificultad de entender la letra del alumno y disminuye errores ortográficos. También le da la posibilidad de ordenar su examen y responderlo en el orden que mejor le resulte.• Todas las consignas son de elaboración. Es decir, se necesita comparar autores y dominar el tema, sacar conclusiones que no se encuentran en el libro fácilmente.• Durante el examen hay acceso a Internet. Los alumnos tienen que buscar ejemplos en Internet que cumplan con ciertos requisitos. Se les pide que envíen el link copiándolo en el archivo Word.• En un ítem se solicitaron 3 fotos tomadas dentro del campus que ilustren contenidos teóricos. Las fotos debían subirse a Flickr, donde el profesor haría comentarios. El alumno deberá poner el link de su flickr en el archivo Word.Algunas ventajas que encuentro en esta estrategia de examen:• El profesor no se preocupa por la posibilidad de copia por parte de los alumnos.• Los alumnos no solo están demostrando lo que saben, sino están aprendiendo mientras realizan el examen. Están fijando el conocimiento y eso es muy positivo.• La utilización de nuevos medios los motiva a los alumnos. Sienten que sus profesores están actualizados. Seguiré experimentando con este y otros tipos de exámenes.